Cuando estas frente a un accidente ocasionado por actividad física, por un accidente grave, un movimiento brusco, por un golpe o por un simple paso, puedes presentar una luxación, que es una lesión dolorosa, sucede cuando las articulaciones pierden su configuración normal.

 

Si presentas los siguientes síntomas, acude con el Dr. Roberto Martínez Nava, especialista en la atención y tratamiento de este tipo de lesiones.

 

CAUSAS COMUNES

Hombro: La lesión puede ser hacia adelante o hacia atrás, se ocasionan por in mal apoyo al brazo o movimientos bruscos.

Cadera: Provocada por fuertes impactos en la pierna que hacen palanca y causan la luxación.

Rodilla: Las articulaciones son más complejas, ya que intervienen varios huesos, y la luxación se puede producir en cualquiera de las uniones, causadas por una rotación forzada, mal apoyo y traumatismos.

Tobillo: Suele sufrir más lesiones traumatológicas ya que el tobillo debe soportar todo el peso del cuerpo, amortigua los golpes y sufre constantemente pisadas en terrenos con desniveles.

Codo: Es más común en niños que en adultos, sobre todo por las caídas al empezar a andar, o los tirones cuando se les agarra de la mano.

Espalda: Sucede especialmente, en casos de un fuerte traumatismo, como una caída a gran altura o un accidente de tráfico.

 

SÍNTOMAS

Las luxaciones pueden no verse, pero existen algunas características que son iguales tanto en dislocaciones completas como en subluxaciones:

  • Dolor agudo e intenso, sobre todo al intentar mover la articulación o cargar peso.
  • Zona hinchada y amoratada.
  • Sensación de hormigueo y posible parálisis.

En caso de una dislocación se observará:

  • Deformación del miembro, adopta una postura antinatural.
  •  Imposibilidad de mover el miembro.
  • Posibles daños graves a los ligamentos.

 

TIPOS DE LUXACIONES

Agudas: Son aquellas que se producen tras un traumatismo más o menos fuerte. No hay antecedentes de otras luxaciones ni tienen complicaciones.

Inveterada o crónica: Cuando un hueso no está dentro de la articulación, se tiene una lesión previa con cicatriz de las partes blandas que ocupa este espacio, dificulta que el hueso pueda volver a su posición original.

Recidivantes: Ocurren en una articulación que ya ha sufrido una luxación. Es común en deportistas.

Habituales: Son las que sufren personas con una patología articular de base. Hay enfermedades que afectan a los ligamentos, la cápsula articular u otras estructuras. Si estos tejidos son débiles las luxaciones son más frecuentes. Es lo que ocurre en patologías como el síndrome de Marfan.

 

¿QUÉ HACER?

Como las luxaciones y fracturas presentan síntomas parecidos, es difícil diferenciarlas, pero si te encuentras en una situación en la que debes ayudar, te recomendamos hacer lo siguiente:

  • Localizar la articulación afectada, no mover a la víctima y llamar a emergencias
  • En caso de que tengas que actuar inmediatamente, Inmoviliza el miembro (sin manipular) con un cabestrillo o una férula improvisada.
  • Si existen heridas, antes de inmovilizar, limpiar y cubrir con gasas estériles.
  • Aplicar frío local (hielo, bolsas de agua fría) para reducir la inflamación y el dolor.
  • Dejar la articulación en reposo absoluto.
  •  Una vez asegurada la articulación, trasladar al accidentado a un hospital para que se le hagan las pruebas pertinentes y le administren el tratamiento adecuado.

 

QUE NO HACER

Debes tener la seguridad de que el accidentado reciba la atención correcta y no lo expongas a riesgos por imprudencia, por eso te aconsejamos esto:

  • No abandonar a la víctima hasta que sea atendida por servicios médicos o familiares.
  • No intentar recolocar la articulación ya que podría ser una fractura, además de dolor, una maniobra mal aplicada resultaría en una lesión permanente.
  • No aplicar pomadas ni medicamentos sin prescripción médica
  • No mover a una persona con lesión en el cuello, columna o cadera
  • No dar masajes, ya que no aportan beneficios, ocasiona más daño

 

TRATAMIENTO DE LAS LUXACIONES

  • El tratamiento debe ser inmediato
  • Recolocación del hueso en la poción inicial (se puede usar anestesia o cirugía)
  • Inmovilizar la articulación durante un tiempo variable.
  • Ejercicios de rehabilitación para comenzar a recuperar la movilidad.

 

Ahora que tienes de primera mano esta información, mantente al pendiente de cualquier golpe ligero o fuerte que te provoque dolor, acude con el Dr. Roberto Martínez Nava para que recibas atención de calidad.